Alpha8601


Astronomía moderna
Enero 14, 2009, 6:49 pm
Archivado en: Astronomía

Como dije ayer, me dispongo a enunciar ciertas ventajas que conlleva la implantación de sistemas electrónicos a los telescopios, más concretamente a los caseros. También diré algo sobre la utilidad de un ordenador personal, sobre todo un portátil.

Cuando tienes un telescopio tradicional, junto a uno o dos libros con mapas estelares, si no has ido nunca con alguien que ya conozca el firmamento, te pierdes un poco al principio. El ver las estrellas esta muy chulo, pero necesitas un guía, el planisferio no ayuda siempre. Esto en la actualidad se soluciona fácilmente con programas informáticos que simulan en la pantalla la esfera celeste en el momento y lugar (terrestre) que se desee y fácilmente se le asignarán en unos minutos. Yo uso Stellarium, va con el S.O. Linux (por lo menos en Ubuntu y Kubuntu funcionan perfectamente) también esta disponible para Mac y Windows. Yo lo que hago, es mirar en la pantalla las constelaciones y intento buscarlas en el cielo, es muy sencillo. Todo esto a simple vista, sin necesidad de telescopio. Ahora ya veo el planisferio de papel de otra forma y me guío más fácilmente con él.

Con alguna idea suelta del cielo, reconociendo a alguna estrella ¿que hacemos?. Bueno pues nos podemos guiar y con el telescopio tradicional empezar a buscar objetos del cielo. Esto no es tan fácil, ya que cuando enfocamos objetos con una ampliación considerable, rápidamente estos salen del campo y dejan de verse por el ocular. Es una de las cosas que soluciona un telescopio electrónico, los motores van guiando al telescopio, y refrescando la posición que va adquiriendo cada objeto con la rotación de la esfera celeste. Para esto hay en primer lugar que calibrarlo. El proceso de calibrado al principio no es tan preciso, sobre todo cuando se hace desde la ventana de la habitación, pero poco a poco te acostumbras. Yo probé el calibrado con una estrella las dos primeras noches, esto se debía a que el cielo estaba totalmente nublado y con el telescopio en posición de inicio como un cazador a la espera de un claro y con el nombre en la pantalla, de la estrella que preveíamos que podía asomar en cualquier momento. Las dos noches siguientes tuvimos mejor cielo y ya dominábamos la técnica con una precisión aceptable. Ya en Molina de Segura utilice la técnica con dos estrellas y es fantástico. Para no extenderme mucho más por hoy, otra maravilla es el Go TO, esto es, en el mando buscas el nombre del objeto que deseas ver, lo seleccionas y el telescopio se dirige hacia él. Junto a este, una opción permite un Tour por los mejores objetos que se ven en ese momento.

Ahora a esperar que esta noche las nubes permitan ver Venus que esta resplandeciente en las ultimas noches y según he visto en el Stellarium esta noche se dejara ver.



Cambios
Enero 13, 2009, 6:26 pm
Archivado en: Astronomía

Hace poco más de dos meses, comenté que portaba en mi cartera, la que llevo a clase, un libro de pequeño volumen, para leer en las horas muertas. Pues el libro era relacionado con la astronomía, en este caso de telescopios modernos, los electrónicos.
Unos años atrás, los Reyes Magos (Melchor, Gaspar y Baltasar, como rápidamente apresura a decir mi hermano cuando oye lo de Reyes o lo de Magos) me trajeron un telescopio de pequeña longitud focal. Unos años menos atrás, esta vez cercana mi Confirmación, lo cambié por otro algo mayor, ya que el primero estaba algo oxidado (de bajarlo a la orilla de la playa) y con los tornillos pasados de rosca (cuando juntan un tornillo de metal con un plástico, suele pasar).
Pues, ya más o menos explicada el porque de leer sobre telescopios, decir que tras la lectura, pensé que las ventajas de un telescopio electrónico eran considerables (mañana las explico), aunque no tenía intención de comprar ninguno y deje el tema hasta nueva orden conformándome con poder usar el que tengo en casa.
Bueno, pues a raíz de otro tema que escribí, el de la estrella Sirius, varios días después, Salvador me comento que de vez en cuando sacaban en oferta un telescopio electrónico en el Lidl, y que el estaba interesado en comprar uno. El tema se dejo, hasta que en diciembre, el lunes 15 concretamente sacaron la oferta, tras meditarlo decidimos ir a verlos y volvimos con 2.
El telescopio es un Meade, el modelo es ETX-70AT, es un telescopio reflector, de pequeña apertura focal, pero con las ventajas de un electrónico.

Otro cambió, ha sido el del sistema operativo del portátil. Tras usar Ubuntu durante casi un año, y con motivo de que ya Windows solo hacia ocupar espacio en el disco, porqué no lo encendía desde hace dos meses, decidí el viernes formatear del todo el ordenador y no dejarle ninguna partición a Windows. En vez de instalar la versión 8.10 de Ubuntu, me he decantado por la de Kubuntu, para ver que tal. Por ahora me va bien, tarde un poco en arreglar un problema con el explorador que no cargaba el java ni flash, pero tras trastear un poco en la Terminal ya se ve todo correcto. Según vea como funciona, volveré en verano a Ubuntu o mantendré Kubuntu. Si alguien se anima a probar estos sistemas operativos y no se atreve solo que me pregunte, es muy fácil, si yo puedo… Ademas, no hace falta formatear Windows, tan siquiera hace falta instalarlo, se puede instalar en un USB y cargarlo desde éste. También se puede bajar el Live CD y ver que tal, aquí en el colegio fue capaz de trabajar con el proxy que normalmente se pierde un tiempo en configurarlo.



Sirius: Destellos en el cielo.
Noviembre 23, 2008, 3:00 pm
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La película corría, ya habría pasado cerca de la mitad, conocíamos a los personajes y empezaba a plantearse el problema, veíamos “Se7en”. Ya la había visto, pero en buena compañía se ve sin problema. En un dialogo giro la cabeza hacia la ventana y veo algo en el firmamento, vuelvo la vista a la pantalla, rápidamente la regreso hacia el cristal. En unos segundos los cuatro mirando por la ventana, tan siquiera paramos la película,  ¿que sera lo que pega esos fogonazos en el cielo?, fuera lo que fuera con su intensidad se internaba agresivamente en un cielo contaminado por las luces de la ciudad, y se permitía emitir destellos de diversas gamas de colores. Detenemos la película, subo a mi cuarto corriendo por las escaleras, busco los prismáticos, cojo el trípode y me cuelgo la cámara bajo más aprisa todavía. Me encuentro el panorama, los tres asomados aun dejando pasar por la ventana, ahora abierta totalmente, el frescor de la noche. Le cedo a uno los prismáticos, mientras monto el trípode y saco estas imágenes.

Esto se ponía interesante, esa tarde de sábado la había pasado con Salvador en buena parte mirando algunas cosas de telescopios, y fruto de la casualidad, en la noche de la ciudad toca poner a prueba algo de lo que conocemos del firmamento.

Subo por las escaleras, ahora Salva me sigue, paso la llave, con las mismas me tiro sobre el cajón del que saque los prismáticos y cojo la brújula. Salva busca el planisferio que imprimí el año anterior y días antes le había mostrado.

Con la brújula en la ventana y el planisferio en mano Salva se interna en el cielo y fuerza la vista para localizar estrellas conocidas. Yo arranco una aplicación de Ubuntu, el “Stellarium” cargada en el portátil unas horas antes, aunque ya la conocía meses antes. Hago una lectura más precisa de la brújula y giro el cielo en el ordenador. A la vez Salva dice que ya lo tiene, que hay un punto algo grande.

Bajo el cinturón de Orión aparece un nombre. Contrastamos pantalla y planisferio, no hay duda, ya sabemos quien es.

Resulta curioso, en verano me había hecho gracia conocer a los acompañantes de caza de Orión, el Canis Maior y el Canis Minor. El Can Mayor dispuesto a saltar sobre la constelación de la Liebre, se presenta en el firmamento con Sirius, la estrella más brillante del firmamento.

Al parecer no solo a nosotros nos ha dado ganas de imaginar, en los últimos años ha sido la responsable de muchos “Ovnis”. Nunca me había propuesto mirarla, pero al estar todas las estrellas con la tenue luz propia de un cielo infectado de los gases de la ciudad, daba que pensar.

En esta foto ya se ve más claro el cinturón de Orión, tras este Sirius. Tras tomar esta imagen, baje en compañía de Salvador. Comunicamos nuestro logro con el planisferio Ram y a Omar.  resuelto el misterio, pero no torcidos los ánimos, ya hacemos planes de volver a mirar el cielo.

Nota sobre las fotos: Las 3 imagenes juntas de Sirius fueron a distinta multiplicación. En el caso de la tercera que resulta extraña, es un error de enfoque o algo parecido.